Es un gran desafío el que asume el gobierno para cubrir el presupuesto del Estado si sus principales fuentes de financiamiento son los ingresos petroleros y las recaudaciones de impuestos.
En cifras recientes se cita una participación aproximada de los impuestos del 66% sobre el total de ingresos, significativo si se considera que pese al incremento del precio del petróleo su importancia dentro de éste se muestra ligeramente invariable.
Entonces, es fácil comprender que somos una economía con una alta dependencia en el cobro de los impuestos.
Si se compara los niveles de presión tributaria (recaudación de impuestos/PIB) en América latina, en Ecuador desde el año 2000 este ha estado en alrededor del 11%, uno de los mas bajos solo superados por Haití y Panamá, pero siempre inferior al 12% promedio de la región.
Los impuestos han sido creados entre otros para financiar bienes públicos, corregir externalidades negativas (control de contaminación por ejemplo) y redistribuir el ingreso. El aumento de éstos causa serias reacciones en los sectores productivos, cuando se aplica en sociedades no se sabe si su incidencia recae sobre los accionistas o sobre los consumidores.
Dentro de las recaudaciones de impuestos en Ecuador, el IVA y el impuesto a la renta (IR) son los mas importantes, 55% y 33% sobre el total según cifras del 2006, por ello no se descarta la posibilidad que estos sean los medios utilizados para mejorar los ingresos tributarios del próximo año.
En cuanto a impuesto a la renta en sociedades, las tasas mas bajas las tiene Brasil 15% y Chile 17%, Ecuador con el 25% está por debajo del promedio de América Latina con el 28.33%.
A nivel de Latinoamérica, en IVA Panamá y Paraguay tienen las menores tasas del 5% y 10% respectivamente, en tanto que Ecuador con su 12% se encuentra por debajo del promedio del 14.7%.
Por otra parte, en el anterior gobierno se decidió reducir las retenciones en la fuente del 8% al 5% lo que significó una disminución de las recaudaciones temporales en aproximadamente USD 35 millones, según cálculos extraoficiales.
Esta reducción apuntó a disminuir las solicitudes por devoluciones de impuestos debido al exceso de retenciones efectuadas, lo que su vez tuvo un impacto en las arcas fiscales por contar con un menor flujo de dinero.
Por lo expuesto, no es en extremo exagerado, esperar reformas importantes en la política impositiva que permita aumentar las recaudaciones, lo que como ciudadanos nos permite exigir un mayor nivel de eficiencia en la recaudación y en la política del gasto estatal.
En lo referente al control del gasto, una buena medida para la disminuirlo es hacer uso de estrategias financieras como la recompra de deuda o emisión de títulos con menores tasas, que permita disminuir considerablemente la carga de intereses que viene soportando el país desde hace algunos años.
Publicado por Diario EXPRESO, 17 de Mayo del 2007: Ver artículo
jueves 17 de mayo de 2007
EN CUANTO A POLÍTICA FISCAL
lunes 14 de mayo de 2007
LA TARJETA DE CRÉDITO, TU MAYOR ALIADA?
Podría citar muchas anécdotas de amigos y conocidos que con malas experiencias en el manejo de su tarjeta de crédito, han decidido deshacerse de ellas.
Antes de decidir terminar con su tarjeta de crédito, es necesario comprender que en el mercado existen dos tipos: las de crédito (Ej.: Mastercard y Visa) que le permiten realizar pagos mínimos por el factor rotativo que manejan e ir acumulando una deuda hasta el tope del cupo permitido y las de cargo (Ej.: Diners) en las que se paga la totalidad de operaciones mensuales, sin pagos mínimos.
Si puede diferenciar entre ellas, tomará conciencia de que el pago mínimo sugerido por la compañía administradora de tarjeta de crédito, es el valor que le evita pasar a central de riesgo como moroso luego de dos impagos y es también el valor que permite a la compañía seguirle cobrando a usted por recargos de intereses en el financiamiento de una deuda no cancelada en su totalidad.
Es entonces la tarjeta de crédito aquel círculo vicioso en el que sus usuarios ingresan y del cual no pueden salir?
Lo importante es recordar que el mínimo que sugiere la compañía no es el total de su deuda mensual, por ello usted debe tratar a su tarjeta de crédito como una tarjeta de cargo y cancelar el balance total que corresponde al mes de corte.
En un ejercicio reciente en clases, se realizó una simulación de una persona que sólo se dedica a realizar pagos mínimos, el tiempo que se tarda en pagar la totalidad de su deuda de $2,500 es de aproximadamente 3 años, considerando un factor rotativo de 10% y una tasa de interés del 12.5% y suponiendo que no vuelve a consumir con esa tarjeta. De hacerlo, que es lo más lógico, usted puede imaginar cuanto se podría ampliar ese periodo.
La tarjeta de crédito puede considerarla su mejor aliada si logra con ella administrar sus pagos mensuales, cancelar la totalidad de sus consumos y maximizar su uso, recuerde que en nuestra realidad, la tarjeta de crédito tiene costos fijos por mantenimiento y sus costos totales se incrementan cuando sólo paga mínimos que incrementan los intereses de financiamiento.
Por otra parte, he visto con frecuencia en la caja de diferentes establecimientos, especialmente en los supermercados, como muchas personas manejan billeteras atiborradas de tarjetas de todos los colores, formas y fuentes que además de formar un collage visual, lo único que me anuncia es que tienen serios problemas en el manejo de sus finanzas personales. Algunos de ellos probablemente las usen con poca frecuencia, incurriendo en un costo innecesario.
Ya lo dicen los entendidos, esto aplica en todos los aspectos de la vida, no tengas más de lo que puedas manejar y controlar, esto no es una excepción para las tarjetas de crédito.
El tener más tarjetas si bien cierto le ayuda a tener mayores fuentes de crédito y amplia su cupo global, también incrementa sus costos fijos de mantenimiento mensual lo que es menos eficiente que tener dos buenas tarjetas con un buen cupo, si no funciona una seguro le auxiliará la otra. Menos es mejor que más en ciertos casos.
Recuerde que es cuestión de tiempo, tener menos tarjetas le ayuda a concentrar sus consumos y por ello a mejorar su historial de uso y si usted es buen pagador y constante en su manejo, su cupo de crédito aumentara rápidamente.
El tema del “roll over” es otro pecado cometido por muchos tarjeta habientes, quienes con el fin de pagar el mínimo “por lo menos”, realizan avances de efectivo de de la misma tarjeta de crédito, cargan el consumo para el siguiente corte los que a su vez generan comisiones especiales que al final incrementan el costo indirecto de financiamiento.
En otro ejercicio de clases, al analizar el perfil de 31 tarjeta-habientes con diferentes establecimientos, entre ellos alguien con comportamiento de pago mínimo, con avances de efectivo en su tarjeta llegaba a tener una tasa del 20% anual.
Tener tarjetas es bueno a pesar de ello existen algunos que consideran lo contrario.
¿Cómo se hacía antes cuando no había tarjeta de crédito?, sencillo: antes usted no gozaba de los niveles de desarrollo en comunicación que dispone ahora y probablemente el status que usted proyectaría sería inferior ya que sólo podría comprar lo que su capacidad de pago efectiva le permitiría.
Si bien es cierto se puede obtener descuentos por pago en efectivo en algunos negocios, las redes electrónicas de pago ya son parte de nuestro diario vivir en las ciudades, por lo que el pago en efectivo en comercios formales no hace gran diferencia y se arriesga a perderlo por los niveles de inseguridad que afrontamos.
El uso del dinero en efectivo demanda además un control extra al que pocos dedicamos tiempo, en tanto que su tarjeta de crédito a través del estado de cuenta le da un resumen efectivo de sus consumos, y con él finalmente podrá administrar mejor su economía.
Las tarjetas de débito también son una buena forma de control de pagos, en los establecimientos que admiten su uso, el problema es que no son muchos y que usted sólo puede comprar lo que su saldo en cuenta le permite y no puede disponer de los diferidos sin intereses como en las de crédito.
No olvide la gran ventaja que las tarjetas de crédito brindan por las promociones que puede acceder producto de convenios entre establecimientos, diferidos del total de consumos en el extranjero, diferidos locales sin intereses, seguro de alquiler de vehículos en otros países, compras por Internet, y sobre todo en la facilidad de pago sin contar con liquidez o efectivo oportunamente.
Usted puede hacer de su tarjeta de crédito su mejor aliada, a un costo razonable mensual, como un medio de control de pagos, ágil y efectivo en esta época de redes electrónicas de los establecimientos, sin contar los beneficios extras en promociones que le brinda adicionalmente, o
Usted decide hacer de ella su peor enemigo, tener muchas más de las que puede controlar, pagar el mínimo consumiendo más allá de lo que su capacidad le permite, lo que muy probablemente lo lleve al extremo exagerado de no querer saber más de ellas.
Recuerde que no es la herramienta que lo afecta, sino el uso que le dé, mejorar su gestión le permitirá obtener mejores resultados. La decisión está en sus manos.
Publicado por Periódico EL FINANCIERO, 14 de Mayo del 2007: Ver artículo
martes 8 de mayo de 2007
SEGMENTACIÓN DE TASAS, EL TEMA DE MODA
En los primeros meses del presente año se generó el debate sobre los altos costos de la banca y la repatriación de sus depósitos en el extranjero, producto de las declaraciones del Presidente en su firme posición contra este sector.
Un ejemplo más de que las instituciones de control son reactivas, es la presentación que realiza la Superintendencia de Bancos sobre una herramienta para el cálculo del costo verdadero del crédito, en donde se cita el ejemplo de un micro crédito de USD 300 que llega a costar hasta 72.05%, es decir hasta 7 veces la tasa máxima legal que fue fijada en mayo en 14.97% anualmente.
Como parte del control, se publicará un listado de las instituciones financieras con las tasas del momento y demás costos implícitos con el fin de difundir y paralelamente garantizar la idoneidad de la información mediante la auditoria permanente en las agencias de bancos y la aplicación de sanciones si la entrega de información fuera errada o inoportuna.
La pregunta a responder: ¿Es nuevo el tema de las altas tasas de interés en el cobro de prestamos?, la respuesta es NO, las soluciones mediáticas brindadas por la autoridad de control son actividades que desde hace mucho debieron realizarse.
La tasa máxima legal, actual referente de mercado y tan criticada por su técnica de cálculo, ha sido manejada por el Banco Central del Ecuador (BCE) desde el cambio a la dolarización, como el equivalente a 1.5 veces el promedio de tasas activas cobradas por los bancos, sin incluir comisiones ni servicios.
Los banqueros por su parte proponen que la segmentación de tasas sea la solución para la eliminación de comisiones, es decir cobrar de manera diferenciada por plazo, sector y monto si es posible.
La segmentación de tasas, permitiría sustituir la tasa única que rige para todos los sectores y plazos por una matriz de tasas que considere el plazo y la actividad, parámetros mínimos dentro de la asignación del crédito.
La idea no resulta del todo descabellada si se considera la diferencia entre prestar USD 50,000 o USD 5,000, siendo el mismo plazo el costo relativo de manejo es superior en el de menor cuantía ; que el crédito sea a 1 o 10 años implica mayor riesgo de impago y mayores costo de manejo de la deuda; y, que el crédito se destine a producción o la compra de muebles para su casa, deben ser diferentes, ya que el primero garantiza la generación de empleo y aumento en la oferta de bienes y/o servicios de las empresas.
Sin olvidar que estamos desde hace algún tiempo bajo regulaciones internacionales como los estándares de Basilea, bien valdría tomar como referencia una diferenciación por sectores como comercial o productivo, micro crédito, consumo y vivienda.
Si consulta la pagina Web del BCE usted podrá comprobar la publicación de tasas segmentadas, producto de un estudio ya realizado, pero su aplicación en el mercado esta pendiente por razones que desconozco
¿Son la tasa y comisiones los únicos precios a considerar?. NO, hay otros temas: la garantía, el tiempo de asignación del crédito y del dinero, requisitos, historial de crédito, etc.
Así, si el día de mañana se determina que el crédito de menor plazo debe tener una tasa mayor que el de largo plazo, con el fin de cubrirlo porque se considera que éste último se destina a la producción en el caso de las empresas o a la vivienda en el caso de las personas naturales, no existirían distorsiones.
Un buen ejemplo de tasas altas en corto plazo son las cobradas por las tarjetas de crédito en sus avances de efectivo, algo común, visto inclusive en economías como la norteamericana que aunque maneja tasas mas bajas que Ecuador, en las tarjetas se llega a pagar tasas superiores al 20%.
Imagine el caso hipotético de un individuo queriendo ir de vacaciones con su familia y sin efectivo, por lo que requiere USD 3,000 con dos opciones: 6% a 10 años y 18% a 1 año, con una tasa mas baja no elegirá diferir sus consumos a 10 años porque hay que recordar que en el largo plazo la carga financiera de una deuda es significativa, de tal manera que pagaría por un año USD 300.48 y por 10 años USD 996.74 en intereses.
Esta es una buena muestra de que las tasas altas en corto plazo no desmotivan su demanda de crédito, la segmentación natural de los individuos se da por otros motivos, imagine a una persona de edad avanzada solicitando un crédito de largo plazo, simplemente esa no es su opción.
Si al menos se logra establecer referentes de tasas diferenciadas por plazos, se obtendrían resultados efectivos.
No me sorprendería descubrir luego de sincerar las tasas que hoy se cobran incluyendo sus comisiones y extras, que las tasas verdaderas ya están segmentadas.
-Note que trato el tema como tasas verdaderas y no “efectivas” porque eso tiene que ver con los periodos de capitalización en teoría de tasas de interés, ni menciono “reales” porque tendríamos que hablar de la inflación y el efecto que produce en las tasas nominales.-
Si el tema de segmentación de tasas por plazo ya es una realidad, la propuesta de los banqueros no estaría fuera de lugar, sería algo así como sincerarnos todos y eso en economía es muy saludable.
¿Que será más caro para algunos sectores o plazos? ¡Si!, pero por libre oferta y demanda es usted quien le pone precio a contar o no con el dinero de otros hoy. En conclusión, se animaría a ahorrar más y disponer de su propio dinero?.
Publicado por Diario EL UNIVERSO, 8 de Mayo del 2007: Ver artículo
